Tejido adiposo blanco y marrón.

Tejido adiposo blanco y marrón.
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El tejido adiposo se asocia con sobrepeso, aspecto desagradable y la amenaza de muchas enfermedades. ¿Sabe, sin embargo, que la grasa en el cuerpo se puede dividir en “buena” y “mala”? La grasa buena, o grasa marrón, es metabólicamente activa y su tarea es mantener la temperatura normal del cuerpo. El tejido adiposo blanco es un almacén de energía de lípidos y es un “exceso de equipaje” en forma de peso corporal excesivo. ¿Qué hacer para aumentar la cantidad de tejido adiposo marrón en el cuerpo? ¿Cuáles son los beneficios?

Tejido adiposo blanco y pardo – diferencias.

El tejido de grasa blanca está diseñado para almacenar energía y producir hormonas que se secretan en la sangre. Una cierta cantidad de ella es necesaria para el buen funcionamiento del cuerpo. Una de las principales hormonas producidas por los glóbulos blancos (adipocitos) es la adiponectina, que afecta los procesos metabólicos, sensibiliza los tejidos a la insulina y también tiene efectos antiinflamatorios y antiateroscleróticos. Cuando la grasa blanca es demasiado en el cuerpo, el proceso de producción de adiponectina se ralentiza, lo que resulta en una mayor incidencia de enfermedades metabólicas y diabetes tipo 2.

Las células que forman el tejido adiposo blanco tienen un volumen mucho mayor que los adipocitos marrones y acumulan mayores cantidades de grasa. El 95% del volumen de la célula grasa blanca es lípidos en forma de una sola vesícula, que aumenta como resultado de su acumulación, mientras que en la célula grasa marrón es 30-50% de los lípidos y se presenta en forma de gotas pequeñas y numerosas. Las células marrones se distinguen principalmente por un gran número de mitocondrias y una mejor inervación y circulación sanguínea. Estas células son mucho más activas.

La principal diferencia en la funcionalidad de las células de grasa radica en el hecho de que los adipocitos blancos almacenan grasa, mientras que los adipocitos marrones la utilizan para generar energía.

Se cree que en los organismos adultos, el tejido adiposo marrón desempeña un papel importante en el mantenimiento del peso corporal normal y en la prevención de la resistencia a la insulina. Su cantidad es variable, disminuye con la edad y el aumento de peso. Grandes cantidades de grasa marrón se encuentran en mujeres y personas expuestas al frío, como las que trabajan al aire libre. También se observó que las personas que son muy activas físicamente, como los atletas o los nadadores, se caracterizan por una mayor cantidad de células de grasa marrón en el cuerpo.

Durante muchos años, se pensó que el tejido adiposo marrón se presenta solo en recién nacidos y niños pequeños como una garantía adicional para mantener la temperatura corporal normal. La investigación de los últimos años utilizando métodos de medición modernos ha demostrado que los organismos adultos también contienen grasa parda, pero en cantidades mucho más pequeñas. En primer lugar, puedes encontrarlo en la región supraclavicular y del cuello. Es probable que grupos de células grasas marrones e incluso células individuales se dispersen en el tejido adiposo blanco. Esta es una buena noticia, especialmente para las personas que tienen problemas para mantener un peso saludable. En las células de grasa marrón, incluso el medicamento se considera una epidemia de obesidad. ¿Por qué? Todo se reduce a su actividad metabólica y fuerte capacidad para utilizar la grasa acumulada en los adipocitos blancos. Se deduce que el exceso de grasa “mala” se puede combatir aumentando la cantidad de grasa “buena” en el cuerpo.

La crioterapia y la actividad física aumentan la cantidad de grasa parda.

Los científicos de la Escuela de Medicina de Virginia Commonwealth University han llegado a conclusiones interesantes. Llevaron a cabo pruebas en un grupo de personas cubiertas con mantas térmicas, ubicadas en una habitación donde la temperatura disminuyó gradualmente de 26 ° C a 12 ° C. El gasto energético de los participantes en el estudio aumentó en promedio un 48%. Además, en las personas que comenzaron a temblar con el frío, la actividad muscular aumentó en un 88%. Al mismo tiempo, se examinó el nivel de irinina, la hormona responsable del desarrollo del tejido adiposo marrón. Cuando el cuerpo se estaba enfriando, su nivel aumentó significativamente.

Afortunadamente, el frío no es el único estimulante para la producción de adipocitos marrones, por lo que no tiene que optar por la crioterapia para ayudar a sus esfuerzos de pérdida de peso. El nivel de secreción de irisesina también se examinó durante el esfuerzo físico. La cantidad de hormona fue similar a la producida durante el enfriamiento del cuerpo. Esta es una conclusión simple: la actividad física mejora no solo la condición de los músculos, sino que también causa la transformación de la grasa blanca en marrón.

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